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Terra - 07-12-2000

'BELLOCH ERA SU ENEMIGO NÚMERO DOS, EL NÚMERO UNO FUE FELIPE GONZÁLEZ'
La periodista Pilar Urbano pasó por Terra para hablarnos de su último y polémico libro, Garzón: el hombre que veía amanecer. Una biografía sobre el juez Baltasar Garzón que a nadie ha dejado indiferente.

I. Charla con Pilar Urbano

El libro acaba de salir a la calle, y ya está en boca de todos ¿qué espera de esta obra?
Cuando una cosa no deja indiferente puede ser que en sí mismo lleve el numen de la polémica, es decir que sea contradictorio, que a unos agrada a otros desagrade, en unos capítulos a unos, en otros a otros. También el tema era esperado, necesario, oportuno, de hecho, acaba de salir a la calle la segunda edición.

¿Con qué único adjetivo definiría a Garzón y a su libro?
Al juez, tenaz. Y al libro, veraz.

¿Qué le hace suponer que lo que cuenta el magistrado es verdad?
Mi propia investigación. Yo he creído en su palabra, pero sobre todo por los lectores, he tenido que investigar.

¿Y cómo puede evitar la contaminación?
Con la distancia. Es lógico que una persona pueda quedar subyugada por el personaje, atrapada. Yo he creado espacio, lejanía.

¿Qué pretendía Garzón al presentarse como independiente en las listas del PSOE en las elecciones de 1993?
Combatir la corrupción, y hacer que ese PSOE viejo y corrupto estallase desde dentro. ¡Casi nada!

¿Creyó en la palabra de Felipe González?
Él creyó en la palabra de Felipe González, y luego se sintió decepcionado, engañado. Y ahora, lo que dice en el libro es que pecó más que de ingenuo de soberbio, porque creyó que él solo podía combatir la corrupción.

¿Por qué motivo abandona la política?
Él vio que González no estaba dispuesto a meter el bisturí, extirpar la pus, y a dejar que saliera la corrupción. Hay una frase muy delatora que es "cesa a Barrionuevo", y Felipe González le responde: "no puedo, si él se va, yo con él". Y también, porque él quería poner en marcha unas brigadas anticorrupción dirigidas desde su Secretaría de Estado en el Gobierno.

¿Era Juan Alberto Belloch su "enemigo número uno"?
Belloch era su "enemigo número dos". El "número uno" fue Felipe González.

¿Quién utilizó más a quién, el PSOE a Garzón o Garzón al PSOE para labrarse una fama?
Por entonces, Garzón tenía fama de hombre incorruptible de juez que no tenía dueño ni fronteras, y evidentemente el PSOE le utilizó como mascarón de proa en el buque insignia de la singladura del último éxito de las elecciones de 1993. Garzón no se sintió utilizado, pero su mujer Yayo se lo decía: "quieren utilizar tu nombre, tu incorruptibilidad".

¿Garzón salvó al PSOE de una derrota segura?
Sí. Además éste es un dato último que no está en el libro, me lo comentó Garzón el otro día, que a su vez, Pepe Bono se lo dijo a él: "no te lo habíamos dicho nunca, pero en el momento en que se produjo tu fichaje, un minuto antes estábamos 12 puntos por debajo del PP, en el momento de darse la noticia de tu fichaje, las encuestas internas del CIS daban ya el remonte a un empate". Es decir, que ganaron 12 puntos en cuestión de horas.

En cuanto al "caso Sogecable", ¿Garzón estuvo a las alturas de las circunstancias?
El "caso Sogecable" es muy complejo, pero no muy difícil de explicar. Garzón no era juez de ese caso, sino Gómez de Liaño, él era un juez suplente. Tenía una obligación, que era no contaminarse por si tenía que ejercer la suplencia, y le tocó ejercer esa suplencia en el momento en que Cebrián, de El País, recusó a Gómez de Liaño.

Quien tenía que decidir sobre recusación era Garzón, y él se abstuvo. ¿Por amistad? No. Porque había conocido cosas que implicaban en prevaricación a Gómez de Liaño y las había conocido fuera del proceso. Su gran delito fue abstenerse, ese fue su gran delito. Luego, el siguiente juez fue Ismael Moreno y recusó a Gómez de Liaño.

¿Parece ser que a algunos fiscales no han sentado demasiado bien las declaraciones de Garzón?
Las que ha hecho Garzón y las que he hecho yo. Están pensándose desde hace días, yo creo que ya no lo piensan, ejercer acciones legales. Pero ellos saben mejor que nosotros que todo consta en las actas del Supremo, no podemos ya inventar nada en un caso zanjado.

En cuanto a la vida privada del magistrado, ¿puede disfrutar de su intimidad?
Eso es asombroso y admirable, como este hombre cuando tiene que desconectar, desconecta. Se disfraza con sus hijos, practica el rafting, se va al gimnasio, monta a caballo, juega al escondite, canta fandangos, cuenta chistes... Adolfo Suárez, cuando quiere distraerse, habla con Garzón y le cuenta chistes. Pero es un hombre que cuando está de guardia no desconecta, está de guardia. Y de ahí el título, "ve amanecer".

En algunos episodios del libro, parece que se habla de un hombres casi perfecto, pero ¿tiene algún defecto?
Sí, ser egoísta. Y aunque no lo diga, es vanidoso.

¿Acabará cansado de su carrera meteórica?
No tan meteórica, son 20 años. Puede acabar harto de una vida tan tensa, tan intensa. Puede acabar harto de tanta soledad. Es un juez que está demasiado solo contra los elementos.

Desde muy joven estaba seguro de que quería ser juez?
Es un caso muy bonito. Cuando le abren todas las salidas de la carrera de Derecho, por entonces había 133 salidas, él le comenta a su amigo Lorenzo que le sobran 132, "sólo quiero ser juez".

Charla con Pilar Urbano.

 Garzón: el hombre que veía amanecer